En la localidad leonesa de Laguna de Negrillos, se alza la silueta de su espectacular castillo que primero fue fortaleza militar en el siglo XIII dado su lugar estratégico durante los enfrentamientos entre los reinos de León y Castilla; luego fue residencia temporal de la familia Quiñones y Condes de Luna.
Sus robustos muros sobrevivieron al paso de los siglos, siendo su torre lo mejor conservado. En el interior solo verás un gran espacio diáfano en tierra.
Será precisamente en su Torre del Homenaje donde se realizan las obras correspondientes para albergar un espacio de exposición con la historia de la villa, abierto al público en Abril del 2026, tras tres años de obras.
Por medio de pasarelas metálicas y de madera, accedes a la torre por uno de sus laterales.
Dentro te esperan 5 plantas con diferentes exposiciones sobre la historia de la fortaleza, de la villa y de toda la comarca del páramo leonés, incluida su rica cultura.
Por ello recibe el nombre de "Museo de la Historia y Cultura de la villa"
Me gustó muchísimo la restauración, que se ha hecho respetando la esencia original del conjunto, con madera en suelos, techos y escaleras, siguiendo en todo momento su antiguo trazado.
Incluso se han respetado los vanos abiertos entre las plantas.
Cada planta mide unos 24 m2, y en la tercera puedes salir y hacer un pequeño recorrido con una pasarela metálica por el adarve y sus almenas medievales.
Si desde aquí las vistas te parecen impresionantes, espera y verás...
En todo este recorrido, y para hacer más amena la subida, bastantes paneles narrando la historia de la villa, además de tradiciones como la del "Corpus Christi", fiesta declarada de interés turístico provincial y regional, la Fiesta del Voto o la romería de Santa Cruz.
También está previsto que acoja exposiciones temporales, como la que me coincidió a mí bajo el nombre de "Suero de Quiñones: más allá de la leyenda", cuyo protagonista era hijo de los propietarios que convirtieron el primitivo castillo en el palacio vivienda, cuyos restos son los que hoy se conservan.
Tras empaparnos de la historia de la villa, subimos el último tramo de escaleras, esta vez son las originales de piedra restauradas y bajo un lucernario de cristal, llegamos a la azotea almenada, a la que se le ha restaurado el suelo con losas de piedra de la zona.
Las vistas 360º son impresionantes si te coincide con días despejados. Disfruta desde cada rincón del páramo leonés entre almena y almena. Seguro que te quedarás un buen rato 👁🗨👁🗨
Solo queda ya bajar las mismas escaleras que hemos subido para dar por concluida nuestra visita a la torre-museo.
⌚ viernes de 17 a 20 horas
sábados y domingos de 11 a 14 y de 17 a 20:00 horas
En invierno el horario puede cambiar. Consultar mejor la página del ayuntamiento










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