Y es que fue la Reina Leonor, esposa del rey D. João II quien se enamoró de este rincón en su camino a Batalha en el siglo XV, y verás plazas y calles con su nombre en la ciudad, en su honor.
La reina vio a un grupo de personas bañándose en unas aguas humeantes con mal olor y les preguntó por qué lo hacían, respondiéndole que curaban varios tipos de males. Entonces Leonor también se bañó ahí y cuando comprobó todos sus beneficios mandó construir al año siguiente un hospital termal para atender a toda la gente que allí quisiera tratarse. Sería el Hospital Termal de Nuestra Señora do Pópulo o simplemente da Rainha D. Leonor, que lo puedes ver en el Largo Rainha Dona Leonor.
Luego sería Alfonso VI de Portugal quien lo amplió y disfrutó de él junto a su familia, hasta su muerte, comenzando así el desarrollo de la localidad, que tendría en el siglo XIX su máximo esplendor.
Es por tanto el hospital termal en funcionamiento más antiguo de Europa (1845) y germen para el crecimiento de la ciudad, tanto económica como socialmente, ya que se hizo cada día más popular y con la llegada de la realiza y la burguesía en el siglo XIX, llegó el ferrocarril y la arquitectura modernista en sus casas.
Poco tiempo después se construyó la Iglesia de Nossa Senhora do Pópulo que está anexa al edificio, diseñada por uno de los arquitectos del Monasterio de Batalha. En su interior hay un magnífico retablo con azulejos sevillanos del siglo XVII y una pila bautismal muy original.
Frente a la iglesia está el Museu do Hospital e das Caldas en el antiguo Palacio Real, restaurado en 1992 para abrirlo como museo, puesto que estaba en ruinas. En él podrás ver un resumen de la historia de la fundación, de la vida de la reina y la recreación de algunas estancias de cuando era hospital.
⌚ de martes a sábado de 10 a 16:00 horas.
Por la pintoresca Plaza de la Reina Leonor, con dos fuentes en piedra y enlosado a dos colores con dibujos geométricos, accedemos al Parque Dom Carlos I, el parque público por excelencia de la ciudad, nacido como campo de recreo para los enfermos ingresados en el hospital.
Hoy es un espacio verde que parte de la Mata Rainha Dona Leonor, con campos de fútbol y pistas deportivas, continuando con el Parque Dom Carlos I.
Con el auge de las termas y la llegada de la alta sociedad, los jardines del parque también cambiaron haciéndose diseños más sofisticados y cuidados, incluyéndose el quiosco de la música, paseos, el lago, embarcaciones para el lago y su cobertizo o canchas de tenis.
Sigue teniendo unos cuidados jardines y da gusto pasear por él. Además puedes ver el Museo José Malhoa, con obras del artista portugués con pintura y escultura de los siglos XIX y XX.
⌚ el parque tiene horario de apertura muy amplio cerrando por la noche
La parte norte del parque la bordea la R. de Camões, donde está el Museu do Ciclismo, con una completa historia del ciclismo en la ciudad y en el país, por si eres amante de las 2 ruedas.
Los Pabellones del Parque
Sin duda alguna habrás visto alguna foto de Caldas con el reflejo de los pabellones en el lago, es que son el emblema de la ciudad. Son cinco hileras de edificios iguales diseñados por Rodrigo Berquó a finales del siglo XIX, como hospedaje de lugo para los visitantes de las termas.
Pero la obra no se vio acabada por la muerte en 1896 de su arquitecto y los que le sucedieron, acordaron no terminar la obra por lo que estos vistosos edificios nunca cumplieron la función para la que fueron diseñados.
Fueron utilizados como cuartel militar, viviendas para refugiados, comisaría de policía, escuela de secundaria, biblioteca municipal y sala de redacción de un periódico local.
Actualmente están desocupados siendo lugar deseado de los amantes del urbex a pesar de que están cercados. Al parecer un grupo hotelero tiene un proyecto para convertirlos en un hotel.
Chafariz das Cinco Bicas
Cerca del parque está esta fuente barroca de mediados del siglo XVIII, construida para abastecer de agua a la ciudad. Es una de las más importantes de Caldas por su tamaño y decoración.
Rota Bordaliana
Praça da República
Enfrente verás la animada Plaza de la República más conocida como la Praça da Fruta porque aquí se celebra un mercado de frutas y verduras todos los días por la mañana desde el siglo XV, siendo el único mercado diario al aire libre de la ciudad. Atrae a muchos productores locales y también muchos compradores.
No dudes en pasarte y comprar algo si te vas a quedar en la ciudad.
Date una vuelta también alrededor de la plaza, tiene edificios realmente interesantes con bastantes comercios, bares, bancos y servicios y por supuesto tiendas de porcelana.
Praça 25 de Abril
Otra plaza para visitar y darte un paseo, es la Praça 25 de Abril, amplia de forma alargada con edificios importantes como el Ayuntamiento, un espacio ciudadano, los juzgados y la Iglesia de la Concepción.
Cerámica de Caldas da Rainha
Como te he comentado, Caldas es famosa por su tradición cerámica, sobre todo de la mano del artista local Rafael Bordallo Pinheiro. Seguro que has visto alguna de sus piezas de loza con formas de frutas, verduras o animalitos. Puedes ver su fábrica y tienda muy cerca del parque Cerámica Bordallo Pinheiro
Eso sí, te aviso que los precios son bastante prohibitivos, claro que se trata de cerámica con un diseño exclusivo.
Hay un Museo de Cerámica aunque actualmente (2025) está cerrado por obras, ubicado en la Quinta Visconde de Sacavém, al sur del casco histórico y del parque D. Carlos I. Además de la exposición permanente del edificio, tiene una finca decorada con estatuas y piezas de cerámica que merece la pena ver.
La fama de la cerámica, la cuchillería y los bordados de la región, han llevado a Caldas da Rainha a que fuera proclamada en 2019 Ciudad Creativa de la Artesanía y las Artes Populares de la UNESCO.
Que ver cerca de Caldas da Rainha
Caldas es el lugar perfecto para hacer de campo base y visitar los alrededores, con lugares interesantes como la Laguna de Óbidos con su desembocadura en la playa de Foz do Arelho y la de Bom Sucesso en el Atlántico, Óbidos, Alcobaça, Peniche o el precioso jardín de Buddha Eden. Estos últimos los veremos en profundidad en artículos diferentes que iré publicando de esta escapada a Portugal Centro, pero ahora nos ocuparemos de la laguna.
Lagoa de Óbidos
A 15 minutos en coche del centro urbano de Caldas, ya encontraremos el primer lugar perfecto para parar y ver la magnitud de este lago natural costero con una superficie de 2.600 hectáreas, llegando a alcanzar los 5 kilómetros de largo y 1 de ancho.
La población asentada en sus orillas siembre ha vivido de la pesca, la recogida de algas, bivalvos y la agricultura.
En este primer mirador, además de tener cerca un área de autocaravanas, verás esta curiosa roca perforada que la encontrarás en google señalizada como Penedo Furado. Una formación geológica formada en millones de años por la erosión del viento y el mar, cuando la laguna estaba más abierta al mar.
Siguiendo la carretera te encontrarás su desembocadura en la Playa de Foz do Arelho, que a pesar del día desagradable de invierno que nos coincidió, estaba con bastante gente, imagínate en verano!
Es una zona espectacular con un acantilado hacia el norte que es una pasada. Hay unas pasarelas de madera que puedes seguir hacia un mirador, desde el que tienes una buena panorámica a la playa y al Atlántico puro.
Y hasta aquí el artículo de hoy sobre lo que puedes ver y hacer en la ciudad portuguesa de Caldas da Rainha. Espero que te haya gustado.






















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